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divendres, 24 de gener de 2014

Principios económicos básicos:la economía buscará el máximo bienestar de sus miembros

Esta pequeña isla (Jauja), en la que imaginamos que cuatro náufragos están organizando una economía sana, nos permite repensar una organización económica sin partir de las desigualdades que tenemos en nuestra realidad.
Jauja nos servirá como un modelo ideal de referencia para analizar el funcionamiento de la economía real y poder replantearnos  aspectos que, por la inercia y la costumbre, se consideran erróneamente inamovibles.
Solo nos queda el último de los principios del decálogo (para poder consultar los nueve anteriores, se pueden usar estos enlaces:  1,2,3,4,5,6,7,8,9). El décimo principio para una economía sana tratará del objetivo de la economía y de su regulación.

Objetivo

En la economía de Jauja, y en cualquier otra, no tiene ningún sentido buscar indefinidamente un incremento de la producción (PIB) sin que sea con el objetivo de que sus miembros mejoren su bienestar de forma sostenible en el tiempo.

En Jauja sería impensable que nuestros cuatro náufragos decidieran malgastar recursos naturales (siempre limitados) para poder producir más y más productos, buscando consumir el máximo, a sabiendas que, además,  tendrían de emplear muchas más horas de trabajo.

Por otra parte, no se entendería que en una isla (y también tendría de extrañarnos en nuestra economía) hubiera miembros del colectivo inactivos (parados, ricos herederos,...) a costa de que otros tuvieran que hacer su trabajo; por este motivo en Jauja se repartirá el trabajo en función de las capacidades individuales.

El objetivo de la economía se basará en la obtención del máximo bienestar para sus miembros, que consistirá en la posibilidad de tener un nivel de consumo suficiente con la menor aportación de recursos (naturales y trabajo).

Regulación

Para que el conjunto de la economía consiga este objetivo y para compatibilizar las decisiones individuales con el bien común, será necesaria una regulación de la economía.

I, con la finalidad de que el máximo de miembros de la economía tengan una visión global de la economía, habrá una rotación en los responsables de esta  regulación.

Para evitar desequilibrios macroeconómicos, los reguladores valoraran si la demanda global es compatible con una producción sostenible y si la oferta global permite satisfacer la demanda. También serán responsables del buen funcionamiento competitivo de los mercados.

Los reguladores controlaran la oferta agregada, determinando los factores disponibles para la producción, a partir del control de las siguientes variables: los recursos naturales, para conseguir la sostenibilidad de la economía, y la jornada de trabajo, para modular el esfuerzo colectivo y aumentar el nivel de bienestar.
El décimo principio para una economía sana será: la economía buscará el máximo bienestar de sus miembros a partir de sus decisiones individuales y de la regulación económica.

Una vez deducidos los 10 principios básicos para una economía sana, próximamente concretaremos los valores que, a partir de las hipótesis formuladas, fundamentarían este sistema económico. 

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