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dijous, 27 de juny de 2013

Principios económicos básicos: la Administración y un mercado realmente eficiente determinará la producción de bienes y servicios.

Jauja es una pequeña isla en la que suponemos que cuatro náufragos toman decisiones para organizar una economía sana. El sistema económico que van conformando nos permitirá comparaciones interesantes con los comportamientos económicos actuales.

Hasta estos momentos nuestros protagonistas han deducido siete principios (disponibles en estos enlaces:1, 2, 3, 4, 5, 6,7) y, ahora, tienen que plantearse la próxima cuestión: ¿Cómo se determinará los productos necesarios en Jauja ?
Podrían optar por dejar esta decisión a alguien que, desde una administración colectiva, fuera capaz de determinara las necesidades de todos y cada uno de los individuos pero, en realidad, nadie puede arrogar-se esta capacidad, porqué siempre tendería a confundir sus deseos con los del conjunto con lo que se resentiría la libertad individual.
La mejor manera sería, pues, que cada persona manifestase sus preferencias reales y que los productores fabricasen en función de estos deseos.
Este mecanismo ya existe y se llama mercado. Pero en el mercado que conocemos las empresas, más que buscar la satisfacción de las necesidades de los consumidores, tienen como objetivo su control.
Con sus inversiones en publicidad, más que informar de sus productos, provocan deseos a menudo inexistentes y diferencian artificialmente su producto, con lo que consiguen aumentos de precios, que hace ineficiente el mercado.
Un mercado eficiente, sin que nadie lo pueda controlar y con información técnica a disposición de todos, sí que determinaría, a partir del mecanismo de los precios, los bienes y servicios necesarios.
El mercado, que diseñarían nuestro náufragos, se asemejaría al teórico mercado de competencia perfecta dónde todos, productores y consumidores, tendrían una perfecta información que permitiría adecuar los productos, introduciendo novedades en función de los gustos cambiantes.
Pero nuestros náufragos nunca dejarían en manos de la iniciativa privada y del deseo de lucro, los aspectos mas importantes como su seguridad en la isla, la educación de sus hijos o la capacidad de mantener la salud. Estos servicios tendrían que ser asignados por la Administración.
El octavo principio económico básico para conseguir una economía sana diría: la Administración y un mercado realmente eficiente determinará la producción de bienes y servicios.
En próximas entradas en el blog seguiremos deduciendo principios económicos básicos que tendrían de cumplirse en una economía sana.

diumenge, 26 de maig de 2013

Principios económicos básicos: El dinero tendrá la forma de anotaciones en cuenta y no podrá ser acumulado.


Jauja es una economía simple que suponemos que organizan cuatro náufragos que quieren subsistir y prosperar en una isla desierta. Las decisiones que les suponemos, no condicionadas por intereses creados, nos permitirán comparaciones interesantes con nuestro actual sistema económico que, por su complejidad, encierra comportamientos económicos inadecuados, aunque sean aceptados generalmente como correctos o inevitables.

Hasta estos momentos nuestros protagonistas han deducido seis principios (disponibles en estos enlaces: 1, 2, 3, 4, 5, 6) i la próxima cuestión que tendrían que plantear-se, sería: ¿Necesitaran dinero para tener una economía sana? Y, en caso afirmativo: ¿Cuales serian sus características?

En uno de los principios anteriores (4) nuestros náufragos decidían basar la producción en la especialización y, como consecuencia, tendrían que usar un medio que les facilitase el intercambio: necesitaran dinero.

Por otro lado, en el principio (6) consideraron que no era lógica la acumulación individual de riqueza, puesto que no veían correcto que ningún miembro de la comunidad, por disponer de una riqueza acumulada, dejase (él o a sus descendientes) de contribuir con su trabajo al conjunto de la economía. El dinero de Jauja, pues, no podría ser acumulado.

En esta economía el dinero también sería necesario para cuantificar las aportaciones de cada miembro a la colectividad y la contra-prestación obtenida por su trabajo. El dinero de Jauja serviría, pues, también como unidad de cuenta.

Sin tener como función la acumulación de riqueza no sería necesario que el dinero tuviese forma física (moneda, billete,...) sino que sería suficiente   con que tuviese la forma de anotaciones en cuenta, que serían nominales y intransferibles.  

El séptimo principio económico básico para conseguir una economía sana diría: el dinero tendrá forma de anotaciones en cuenta y no podrá ser acumulado.

En próximas entradas en el blog seguiremos deduciendo principios económicos básicos que tendrían de cumplirse en una economía sana.

diumenge, 19 de maig de 2013

Principios económicos básicos: La propiedad privada tendría que limitarse a los bienes de consumo


Es difícil deducir unos principios económicos básicos para una economía sana si partimos de nuestro actual sistema, debido a su gran complejidad y a los intereses creados existentes. Por ello hemos planteado una economía sencilla compuesta de cuatro náufragos que tuvieran que organizar de nuevo su economía.

En los principios deducidos hasta el momento hemos constatado que, nuestros cuatro protagonistas tendrían que producir, de forma sostenible(1), mediante la tecnología disponible a partir de la especialización y la colaboración(4), bienes de consumo (2) y invertir tiempo en fabricar bienes deproducción (3) para conseguir incrementos de productividad que mejorasen su bienestar; distribuyendo lo producido en función de la aportación de cada miembro y garantizando una rentamínima en caso de necesidad (5).

La próxima cuestión que nuestros protagonistas tendrían que plantear-se sería:

¿ Cómo tendría que ser la propiedad ?
Hemos considerado que, para que la economía mantenga buenos incentivos, era aconsejable la diferencia de rentas en función de la aportación de cada persona a la colectividad.

Los cuatro habitantes de Jauja tendrían que imaginarse, suponiendo que dentro de unos años aún permanecerían en la isla, si preferirían una sociedad en la que las diferencias de renta se hubieran consolidado en algunas familias, con mucha riqueza acumulada: propietarias de tierras y medios de producción, mientras que otras familias coexistirían sin disponer de riqueza acumulada.

Imaginemos, en este caso, que el descendiente de una familia acomodada podría llegar a vivir sin tener que trabajar, sin tener que aportar nada a la colectividad. Se podrían originar, pues, personas parásitas que, en una sociedad de pequeñas dimensiones, sería intolerable. Además de limitar la equidad, esta situación también limitaría la eficiencia, porque se podrían perder aportaciones importantes de los inactivos.

Para evitar estos problemas, nuestros protagonistas seguramente verían más adecuado evitar que nadie se apoderase de los recursos naturales de la isla ni de los bienes de producción (canales, molinos,...) construidos entre todos.

Evitar todo tipo de propiedad privada (y de herencia) favorecería la igualdad de oportunidades pero, por otro lado, tendría consecuencias indeseables: disminuiría claramente los incentivos en la economía y su eficiencia.

Parece lógico, pues, que se mantuviera la propiedad de los bienes de consumo (ropa, alimento, ...) y que se pudiera legar a los descendientes como incentivo pero sin propiciar la apropiación de los recursos naturales ni de los bienes de producción.

El sexto principio económico básico para conseguir una economía sana diría: la propiedad se limitará a los bienes de consumo.

En próximas entradas en el blog seguiré deduciendo principios económicos básicos que tendrían de cumplirse en una economía sana.



dilluns, 6 de maig de 2013

Principios económicos básicos: la distribución se realizará en función de la aportación de cada persona a la economía garantizando, en caso de necesidad, un mínimo para todos.


En los principios deducidos hasta el momento hemos constatado que nuestros cuatro protagonistas, para construir una economía sana, tendrían que producir, de forma sostenible (1), mediante la tecnología disponible y a partir de la especialización y la colaboración (4), bienes de consumo (2) y invertir tiempo en fabricar bienes de producción (3) para conseguir incrementos de productividad que mejorasen su bienestar.

La próxima pregunta que  nuestros protagonistas tendrían que plantear-se  sería: ¿Cómo distribuir los bienes producidos?

A partir de la conciencia, que tienen nuestros cuatro náufragos, de su incapacidad para sobrevivir de forma individual, y de su necesidad de colaborar para subsistir, seguro que decidirían repartir el fruto del trabajo colectivo.

No es de extrañar esta decisión si constatamos que actualmente, en nuestra sociedad avanzada, también dependemos del resto de la sociedad para  subsistir; nadie, por mucha riqueza que atesore podría vivir sin que alguien trabajase la tierra, cuidase su salud, recogiese la basura...

Nuestros personajes, no obstante, también serían conscientes que si decidiesen una repartición igualitaria, la economía podría estancar-se debido a la falta de incentivos. Podría darse el caso que, si todos tuviesen  siempre la misma parte del producto obtenido, nadie viese la necesidad de proponer mejoras, ni de dedicarse a trabajos más creativos,…

En Jauja, pues, para conseguir una economía sana, el resultado del trabajo tendría que repartirse en función de la aportación individual  al conjunto (incentivos), pero limitando, en todo caso, la renda máxima obtenida (equidad) al doble de las rentas mínimas.

No tendría ningún sentido que alguna de éstas personas no trabajase porqué el resto no lo aceptaría. El paro, en esta economía, no sería posible porqué nadie estaría dispuesto a mantener a quien no contribuyese a la economía con su trabajo (bien mirado tampoco tiene sentido en nuestra economía más compleja).

No obstante podría darse el caso que alguna persona enfermase y no pudiese colaborar en la producción. Ante la conciencia de nuestros personajes de su debilidad individual i de la posibilidad de enfermar, seguramente que decidirían que, dado el caso, las personas sanas contribuirían (solidaridad) a garantizar una vida digna a los enfermos y a sus hijos.

A pesar, pues, de que el reparto del producto se realizaría en función de la aportación individual, para dar seguridad a todos los miembros de la economía, se garantizaría a todos una renta mínima que asegurase la cohesión social.

El quinto principio económico básico para conseguir una economía sana, pues, tendría que decir: la distribución se realizará en función de la aportación de cada persona a la economía garantizando, en caso de necesidad, un mínimo para todos.

dilluns, 29 d’abril de 2013

Principios económicos básicos: producir a partir de la especialización y la colaboración.



Seguiremos analizando la economía de Jauja, una economía simple formada por cuatro personas, que nos permite deducir los principios que tendría de cumplir una economía sana.

En los tres principios deducidos hasta el momento hemos constatado que   nuestros cuatro protagonistas tendrían que producir, de forma sostenible, bienes de consumo y invertir tiempo en fabricar bienes de producción para conseguir incrementos de productividad que mejorasen su bienestar.

La próxima pregunta que  nuestros protagonistas tendrían que plantear-se  sería: ¿Como producir?


Nadie plantearía ninguna objeción en usar la tecnología disponible que permitiese un mejor rendimiento de las horas de trabajo dedicadas a la producción pero quizás sí que se plantearían  dudas ante estas dos opciones:

·        que cada persona produjese de forma individual los bienes que necesitase

·         que las personas se especializasen en la producción colectiva.

La primera solución implicaría la total autonomía de cada persona que podría tomar, de forma individual, sus decisiones.

La segunda solución obligaría a consensuar a nivel de colectividad los bienes que se tendrían que producir.

SI el objetivo fuese mejorar el bienestar individual i colectivo parece obvio que la especialización permitiría que cada persona dominase mejor un aspecto concreto de la producción y  que así se conseguiría una mayor productividad, más excedente, mayor inversión...    

Además, la colaboración en Jauja permitiría, lo que es más importante, garantizar la supervivencia de todos y cada uno de  nuestros cuatro supervivientes.

El cuarto principio económico básico para conseguir una economía sana, pues, tendría que decir: Producir con la mejor tecnología disponible a partir de la especialización y la colaboración.

dilluns, 22 d’abril de 2013

Principios económicos básicos: El excedente tiene que dedicar-se a la inversión productiva


Para deducir los principios que se tendrían que seguir en una economía sana, seguiremos analizando la de Jauja, una economía simple compuesta por cuatro miembros que por un accidente están en una isla desierta.

A partir de la primera pregunta que se plantearon (¿Qué producir?) deducimos dos principios:

1) La producción ha de ser sostenible.

2) El consumo tiene que ser menor que la producción.

Para terminar de responder la pregunta, nuestros cuatro protagonistas tendrían que plantear-se ahora la finalidad a la cual dedicarían la producción no consumida (su excedente).

Si quieren construir una economía sana que aumente su bienestar, este excedente tendrá que ser dedicado a la inversión, es decir, a fabricar bienes que permitan aumentar y mejorar la capacidad productiva.

La construcción de herramientas y de una red de canales, por ejemplo, contribuiría a mejorar el rendimiento del tiempo dedicado a la producción.

Este incremento en la productividad permitiría aumentos de producción que podrían dedicar-se a mejorar el consumo y, lo que es más importante, a incrementar aún más el excedente (producción no consumida).

En esta economía, pues, la inversión provocaría mejoras en la productividad que generarían un mayor excedente que podría invertir-se para aumentar la producción y el excedente, creando un bucle maravilloso que generaría el crecimiento sostenible de la economía de Jauja


Tercer principio
El excedente tiene que ser dedicado a la inversión productiva


Con este tercer principio los miembros de la economía de Jauja han acabado de responder la primera pregunta que se plantearon. En próximas entradas en el blog seguiré deduciendo los principios económicos básicos que tendrían de cumplirse en una economía sana.

diumenge, 24 de març de 2013

Principios económicos básicos: no consumir toda la producción

Para deducir los principios que se tendrían que seguir en una economía sana, seguiremos analizando la de Jauja, una economía simple compuesta por cuatro miembros que por un accidente cayeron en una isla desierta.

A partir de la primera pregunta que se plantearon (¿Qué producir ?) deducimos el primer principio: la producción ha de ser sostenible. Pero les faltaba decidir que tipo de bienes tendrían que producir de forma sostenible.


Podrían plantearse producir únicamente bienes para su consumo (alimentos, ropa,...) pero con esta decisión su economía no mejoraría, siempre estarían en un mismo nivel de bienestar y, además, dependerían excesivamente de las incidencias del clima (malas cosechas...).


Para tener una economía sana y sostenible tendrían pues que asegurar que no toda la producción fuese consumida, sino que existiese un excedente.


Segundo principio
El consumo tiene que ser menor que la producción.

En próximas entradas en el blog seguiré deduciendo los principios económicos básicos que tendrían de cumplirse en una economía sana.

dijous, 7 de març de 2013

Principios económicos básicos: producción sostenible


Cuando se habla de economía a menudo se hace referencia por error a un sistema económico concreto, al sistema capitalista actual. En este blog he argumentado que el capitalismo ha sido muy útil (como la adolescencia en el cuerpo humano) para el desarrollo económico pero que los sistemas evolucionan y, como todos los sistemas, el capitalismo no durará para siempre y nuestra economía, tarde o temprano, cambiará de forma de organización.

En estos momentos me estoy preguntando si existen unas leyes, unosprincipios, que hayan de cumplirse para disfrutar de una economía sana, con independencia del sistema económico.

Jauja

Debido a la complejidad de las economías actuales partiré de una situación que usaba en mis clases, de una economía simple generada por cuatro personas que, por un accidente aéreo, fuesen a parar a una isla desierta. A esta isla la llamaré JAUJA, no porqué pretenda crear una economía utópica en la que se viva sin trabajar sino porqué me gustaría asociarla a una economía sana que permita a sus miembros alcanzar la felicidad.

En JAUJA las personas tendrán que tomar decisiones económicas. ¿ Qué decisiones harían viable una economía sana a nivel individual y social ?

La primera pregunta que tendrian que plantearse seria: ¿Qué producir ?

Sea cual sea su decisión, habrán de tener en cuenta que su producción se pueda mantener indefinidamente por si acaso han de permanecer durante mucho tiempo en la isla.

Si esta condición no se cumpliese los recursos podrían escasear y su economía enfermaría.

Primer principio

Tenemos, pues, la primera ley que siempre habrá de cumplir cualquier economía sana:

La producción ha de ser sostenible.

Esta ley, deducida en una economía simple, también es aplicable en economías más complejas. La economía de los Mayas, por ejemplo, enfermó por la sequía derivada de la deforestación ocasionada por su producción no sostenible.

Nuestro sistema, por muy globalizado que sea, tampoco puede permitirse el nivel de consumo actual y, si sigue en esta senda, la economía también terminará enfermando y nuestra civilización no podrá subsistir.

En conclusión, para una economía sana a nivel de isla desierta (o a nivel de planeta) el primer principio que se tiene que respetar es que la producción sea sostenible.

En próximas entradas en el blog seguiré deduciendo estos principios económicos básicos.