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dijous, 18 d’octubre de 2012

El crecimiento económico tiene límite


Sigo partiendo, con un objetivo pedagógico, de la idea de que la economía es un sistema con semejanzas con el cuerpo humano.

Cuando el cuerpo humano es joven su crecimiento es muy elevado, igual que sucede en las economías jóvenes cuando comienzan a crecer: tienen altas tasas de crecimiento del PIB. Este crecimiento desordenado que se produce en la adolescencia es parecido al crecimiento generado por el capitalismo (ver El capitalisme és l'adolescència dels sistemes econòmics)


Llega un momento en la vida de los jóvenes en que sus cuerpos desgarbados dejan de crecer, aumenta la musculatura, se equilibran sus cuerpos y van entrando en la edad adulta. Estos cuerpos ya no pueden tener como objetivo el crecimiento sino su mantenimiento, procurando hacer más flexible la musculatura, resistentes sus huesos,…

En economía, en cambio, por muy desarrollada que esté una economía se parte de la creencia que esta puede seguir creciendo indefinidamente y el objetivo de las decisiones de política económica, pues, busca favorecer el crecimiento continuo.

Entonces, para que aumente el consumo y la inversión, se bajan los tipos de interés y, en el mejor de los casos, se conseguirá que la economía crezca a base de aumentar el endeudamiento (más consumo hoy y menos para mañana). Pero este crecimiento no será sostenible, no será desarrollo económico real, sino que únicamente se habrá aumentado el PIB -más obesidad- (ver El PIB mide la obesidad de la economía) y, en un futuro, cuando se haya de devolver las deudas, esta economía volverá a perder peso (PIB).


En economía, como en el cuerpo humano, el crecimiento tiene un límite que depende de los recursos de que cada economía disponga. No podemos, pues, fomentar un crecimiento indefinido porqué, al igual que si sobrealimentásemos un cuerpo humano, no conseguiríamos crecimiento, sino solo obesidad.

A menos que se produzca alguna innovación revolucionaria (el cuerpo humano también ha evolucionado) o que una economía crezca a costa de los recursos y el trabajo de otras, tenemos que dejar de plantearnos como objetivo el crecimiento indefinido y procurar mantener eficiente nuestra capacidad productiva (musculatura), cambiar actividades poco sostenibles ecológicamente,… y plantearnos el reparto del trabajo.

Una economía sostenible, con plena ocupación, generará la demanda suficiente para conseguir un desarrollo económico, incluso sin crecimiento, que permita mejorar el bienestar de toda la sociedad.


Salud

dilluns, 1 d’octubre de 2012

El PIB mide la obesidad de la economía



 Con un objetivo pedagógico, parto de la idea de que la economía es un sistema con semejanzas con el cuerpo humano.

Así, mientras que en la economía, el crecimiento se mide mediante el PIB (Producto Interior Bruto), donde se incluye el valor de todo lo producido en un año, para medir el crecimiento del cuerpo humano no se usa únicamente el peso sino que se complementa con la altura.

¿Qué pasaría si, para valorar el crecimiento de una persona, midiésemos solamente su peso? Creo que nadie estaría de acuerdo con un ideal basado en la obesidad porqué todos tenemos claro que, para el desarrollo sano de un cuerpo, se requiere una relación proporcionada entre el peso y la altura.

¿Entonces, por qué en economía se usa como objetivo máximo tan solo una medida de “peso”(PIB), cuando tendríamos que valorar, como en el cuerpo humano, también, su desarrollo ?

En el actual sistema económico, con el objetivo del crecimiento del PIB, se ve positivo cualquier incremento de la actividad económica ni que sea basándose en una burbuja en la construcción, en actividades contaminantes.... a pesar de que pueda contribuir a enfermar la economía. En cambio, nadie vería positivo cebar a un niño ya que no es saludable i lo único que conseguiríamos sería dañar su salud y malbaratar alimentos. Son importantes, en el caso de los niños (y también de la economía), las decisiones preventivas para evitar posteriores curas dolorosas de adelgazamiento debidas al sobrepeso insostenible.    
 Parece obvio, pues, que para obtener buenos resultados en economía, igual que en el crecimiento de los niños, no podemos seguir usando el PIB como medida de crecimiento, porqué lo que realmente estamos midiendo es la obesidad de la economía y no su desarrollo equilibrado y sostenible.